viernes, 21 de septiembre de 2007

Penzini y el Huso Horario

Hoy a medio día en su programa de radio, justito después de concluir la sección “Penzini al Cuadrado”, P.P. reseñaba la decisión del gobierno de postergar el cambio del huso horario, reforma que –al parecer- se habría estrellado con los requerimientos técnicos de entidades financieras, organismos prestadores de servicios públicos y exigencias de la burocracia internacional (es necesario notificar a varias instituciones) …cosas de la globalización imperialista.

Acto seguido, Pedro –"profundo" y "reflexivo" como siempre- manifestó su preocupación: la media le parece innecesaria y, además, sólo servirá para confundir al pueblo.

¿Y por qué P.P. tiene tan mala opinión sobre la medida, él, quien suele tener una mirada benévola y de buen interprete cuando de cosas del gobierno se trata?

Ah, pues porque para coger tierra, dejarse de poses y despabilarse del embrujo, no hay nada más efectivo que una tocada de culo. Así lo confesó de seguida el señor Penzini, al relatar –como ejemplo de esa confusión del pueblo- la advertencia que le habría lanzado “una muchacha que trabaja en su casa” (léase cachifa):

Chacha: -Mire y va a tener que irse acostumbrado a que yo llegue a las ocho y media y no a las ocho.
P.P: -Pero ¿y cómo es eso, por qué?
Chacha:-Pues bueno, por lo del cambio de la hora pues.
P.P: -No niña, pero si eso de lo que trata es de ajustar los relojes a la nueva hora y listo. Usted tiene que llegar igual a las ocho.
Chacha: -No señor, el Presidente dijo que nos iba a dar media hora más y yo voy a llegar a las ocho y media, no a las ocho.
P.P: -Ah, ¿pero entonces eso significa que usted se va a ir a las cinco y media y no a las cinco como ahora?
Chacha: -¡Cómo! No señor, esa media hora es mía, yo me voy a las cinco…

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