miércoles, 26 de septiembre de 2007

Aló Presidente y la Justicia Divina

El programa radio-televisivo “Aló Presidente” del pasado domingo 23 de septiembre batió el record presidencial establecido (el 5 de agosto) en 7 horas con 43 minutos, programa aquél que fue dedicado a la escritora mexicana Elena Poniatowska, ganadora del premio Rómulo Gallegos y quien se encontraba presente en el público… Entiéndase bien: "pre-sen-te" como público del programa durante las siete horas y cuarenta y tres minutos (toma tu verdadero premio Poniatowska…)

Pues bien, el pasado fin de semana el maratónico dominical duró más de ocho horas (de 11 a.m. a 7 p.m.). El Presidente –que sin lugar a dudas es de las tablas- interpretó varias canciones, declamó poemas y explicó con admiración infantil las muchas posibilidades de la industria petroquímica… Todo esto desde El Tablazo, Estado Zulia, a un “fuego lento, fuego de amor encendido” de 40 grados centígrados.

Como ustedes se imaginarán, ser público de un Aló Presidente no es cosa fácil, no se trata de una actividad pasiva, no vale aquello de “poner la cara de atención n.° 5” y volar al mundo del tripeo guayó, guayó a meditar sobre “de qué color me compraré la Hummer”, “dónde consigo al artista pirotécnico que le hizo la valla de artificios a la hija de Carreño para hacerle una a Yuribithzaida Yorlinkatikarenina en sus 15” o “a nombre de quién pondré la nueva finquita”… No señor, allí usted tiene que estar en permanente estado de atención, ¡pilas! porque en cualquier momento el señor Presidente les puede lanzar una pegunta, un regaño, un chiste o hasta una simple miradita.

También están las cámaras y los micrófonos: sí –Dios los guarde- llegaran a ser tomados bostezando, distraídos o ladillados, o se ponen a hacer mucho ruido, el hombre los puede increpar allí mismito, en vivo y directo… Tampoco crean que la cosa es como en Sábado Sensacional, dónde durante las propagandas se puede ir a resolver una urgencia sanitaria, pasan tente en pies o es posible emprender una elegante huida, no señor: La función no tiene intermedio, hay que sostener el vibrato revolucionario hasta el final.

¡Y ME PARECE MARAVILLOSO! ¡ME ENCANTA-CANTA! Porque desde mi inerme impotencia, desde mi menguante posición de ciudadano que pronto se extinguirá al no pertenecer a ninguna comuna organizada, me entra un “fresquito mentolitus”, me empapa un “chapuzón nestea” y “toy contento yo no se ni lo que siento” al saber que, mientras hasta el más pobre de los pobres puede apagar el televisor y poner un Cd quema’o de reggaeton, estos hijos de la gran puta, cabrones vende patria, tienen que mamarse el Aló Presidente completiiiiico, allí, de cuerpo presente, atornillados en una silla; pasando hambre; apretando ese culo para que no se les escapen unos peos que seguro a las tres horas se les deben encajar en las costillas; sudando como unos cochinos con las nalgas dormidas y la espalda hecha polvo y, además –¡Gloria a Dios!- teniendo que reír estupideces y aplaudir imbecilidades, o pasando vergüenza ajena si es que algo de sensibilidad les queda en el alma...

¡Castigo divino, liquidado y pagado cada semana en efectivo! Y Chávez lo sabe y lo disfruta. Él mismo ha anunciado que la escalada sigue: “diez horas, quince horas”. ...Hasta la muerte debería hablarles pero, sobre todo, hasta la muerte y más allá deberían escucharlo esos coños de madre...

domingo, 23 de septiembre de 2007

Postales de Pyongyang

¿Postales de Leningrado? ...¿La vieron? ...¿Les gustó?

...Segurito que aunque opinan que alguna que otra cosilla es "mejorable", grosso modo (o no tan grosso) les pareció: "un avance exponencial del cine venezolano"; que "qué bueno que por fin una película nacional no trate de malandros, putas, niños de la calle (oliendo pega o tocando violín) y mentadas de madre"; o "que ya era hora de que el cine venezolano entrara en la era de los efectos especiales y las ediciones 'inteligentes"... Y si -además- como casi toda familia venezolana, tienes un tío, un abuelo o un primo quinto que fue guerrillero, pues entonces la peli será una experincia entrañable y conmovedora hasta los tuétanos...


Aja, si, ...todo muy bonito... Sobre todo la excesiva, ruidosa e innecesaria ostentación de efectos, recursos y maromas que permitió el apoyo económico del gobierno, siempre solidario con el cine nacional...

Yo los invito a ver estas otras postales: "Postales de Pyongyang", para que vayan cogiendo dato y se preparen a escribir pronto nuestras propias "Postales de Cuna del Libertador, Reina de en el Guaire Reparto"...


viernes, 21 de septiembre de 2007

Penzini y el Huso Horario

Hoy a medio día en su programa de radio, justito después de concluir la sección “Penzini al Cuadrado”, P.P. reseñaba la decisión del gobierno de postergar el cambio del huso horario, reforma que –al parecer- se habría estrellado con los requerimientos técnicos de entidades financieras, organismos prestadores de servicios públicos y exigencias de la burocracia internacional (es necesario notificar a varias instituciones) …cosas de la globalización imperialista.

Acto seguido, Pedro –"profundo" y "reflexivo" como siempre- manifestó su preocupación: la media le parece innecesaria y, además, sólo servirá para confundir al pueblo.

¿Y por qué P.P. tiene tan mala opinión sobre la medida, él, quien suele tener una mirada benévola y de buen interprete cuando de cosas del gobierno se trata?

Ah, pues porque para coger tierra, dejarse de poses y despabilarse del embrujo, no hay nada más efectivo que una tocada de culo. Así lo confesó de seguida el señor Penzini, al relatar –como ejemplo de esa confusión del pueblo- la advertencia que le habría lanzado “una muchacha que trabaja en su casa” (léase cachifa):

Chacha: -Mire y va a tener que irse acostumbrado a que yo llegue a las ocho y media y no a las ocho.
P.P: -Pero ¿y cómo es eso, por qué?
Chacha:-Pues bueno, por lo del cambio de la hora pues.
P.P: -No niña, pero si eso de lo que trata es de ajustar los relojes a la nueva hora y listo. Usted tiene que llegar igual a las ocho.
Chacha: -No señor, el Presidente dijo que nos iba a dar media hora más y yo voy a llegar a las ocho y media, no a las ocho.
P.P: -Ah, ¿pero entonces eso significa que usted se va a ir a las cinco y media y no a las cinco como ahora?
Chacha: -¡Cómo! No señor, esa media hora es mía, yo me voy a las cinco…

martes, 18 de septiembre de 2007

La Trama de los Justos (*)

Los Justos

Un hombre que cuida un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."
(Jorge Luis Borges).



Según los cabalistas, Dios está siempre a punto de destruir el mundo al ver como la conducta humana lo ha envilecido. Sin embargo, en cada generación, existen 36 hombres y mujeres justos que con su trabajo individual, silente y desconectado, salvan la creación...

Estos 36 hombres no se conocen entre sí, no son personajes públicos, eminencias destacadas ni referentes sociales, pero con su trabajo honesto y sencillo mantienen la esperanza divina.

En estos momentos en que nuestro mundo parece hundirse sin remedio como consecuencia de la codicia, la envidia, el resentimiento y, sobre todo, la absoluta carencia de escrúpulos y valores morales, me gusta pensar que al menos existen 36 venezolanos justos: absolutos desconocidos, ajenos al poder, víctimas de estas circunstancias, pero que –pese a todo esto y lo que vendrá- siguen siendo honestos consigo mismos y con los demás, esos que por íntima convicción ajustan su vida a lo que consideran correcto y allí se plantan a desmedro de éxitos profesionales, económicos o sociales y aunque –dada su inteligencia y sus capacidades- les sería más que fácil entrar en el juego de “que me pongan donde hay”…

Yo tengo esperanza y a esa esperanza me aferro. Tengo esperanza porque conozco a algunos de esos Justos, no a los 36 pero si a unos cuantos y, de hecho, me hace ilusión pensar que –inspirado y alentado por ellos- yo mismo trato de ser un hombre justo…

¿A cuántos justos conoces tu?


(*) Inspirado en el artículo homónimo de Don Antonio Muñoz Molina en el diario español El País, el 29 de marzo de 1995, sección Cultura. (**)

(**) Corrección metodológica sugerida por uno de los Justos quien también inspiró esta entrada. (¡Gracias!).

jueves, 6 de septiembre de 2007

I wanna take you to a gay bar

I. Punto Previo. Oda a la Tolerancia Sexual

Para justificarme ante las susceptibilidades que igual se van a herir, he de decir lo siguiente: Para mi, una cosa es ser "marico" (gay, homosexual, homófilo, devoto del divino trozo o miembro de la Cofradía del Pétalo) y otra muy distinta es tener una "mentalidad marica".

Aunque con frecuencia lo segundo florezca sobre lo primero, no siempre es así. De hecho, he conocido mujeres que, sin ninguna implicación sexual, llevan en la cabeza un "marico"...

Ustedes dirán: ¿Y qué es entonces una mentalidad marica?... Tu ves, no es fácil definirlo. Un mal ensayo de concepto podría ser: "Mentalidad marica: sistema operativo pavoso y ridículo estructurado sobre remedos de sensibilidad, anhelos penitentes, luchas mortinatas, tristeza en el alma y poses afectadas".

Que no se entiende, pues vamos a un ejemplo.

II. ¡Alguien Que Acabe con su Pena, Por Favor!

Coño, por Diox, ya no aguanto más... Ayer escuché las declaraciones de Isaías Rodríguez en un acto de "Periodistas por la Verdad" y quedé jodido. Se acabó, me rindo, me entrego... Tanta mariconada debe ser cancerígena, estos coños de madre nos van a llevar a la tumba...

Yo no dudo que el señor Rodríguez sea el macho más macho de este país de machos, que se coma dos totonas tres veces al día... Pero ¡qué carajo más marico Santo Cristo!

Todo él es un cubito Maggi de Parcha Hidropónica: esos ojitos lánnnnguidos que miran leeejos, esa cara triste de amor desengañado, la boca abierta, casi babeante... y el copete, ¡Señores, ese copete!

Pobre ser, parece víctima de aquella maldición gitana que reza: "¡Que te coja un negro, que te guste, y que nunca más lo vuelvas a ver!".

Si, esa debe ser su pena: Isaías tuvo su negro, un negro que le echó la espeluzada del siglo y después le hizo el fó...

Su sola estampa da pena, pero cuando -encima- el señor abre la boca, la vaina es para salir corriendo o mandarse a matar. Chico y es que, dime tú, a qué hombre en su sano juicio se le puede ocurrir soltar por esa jeta, en una rueda de prensa, cosas como:

"Yo a él lo quise más que a mi propia madre". ¿Recuerdan? Esa fue la declaración amatoria post mortem para Danilo. Allá donde estaba el difunto debió volver a tronar...

O esta otra: "Cuando yo vi a ese hombre a los ojos, supe que decía la verdad" (¡Ay culo!... declaraciones del susobicho refiriéndose al testigo "estrella"... ¡Ay culo! otra vez...).

Y es que, como buen marico, el tipo se cree poeta, ¡Poeta! Y está muy bien que derrame versos sobre pergaminos o declame sobrecogido en la intimidad de su casa o hasta de su oficina, ¡Coño pero tener que calarnos su estampa poética en los discursos oficiales de la máxima autoridad de la vindicta pública! No, eso es mucho con demasiado...

Lo acabo de entender todo: ¿Cómo carajo se puede esperar que la Fiscalía General de una República funcione cuando está acunada en el pecho mustio de un maricón compadecido de sí mismo?

No, por favor, hay que buscarle a su negro...